Cuarentena 2020. Escuchar y Escucharme

Comencé en este año la formación para ser profesora de PNL o como le dicen en ingles “trainner”, inicie las clases  en forma virtual por la cuarentena.

Si bien vi algo de PNL estudiando coaching ontológico, ahora me voy a sumergir en esta profesión que me parece fascinante.

Este verano antes de que nos diéramos cuenta que todo, de alguna manera iba a cambiar nuestras vidas, fui a un taller que se llama Tiempos de Magos, correspondiente a un  módulo llamado “más  allá de Milton Erikson”, no voy a adentrarme en este tema, si voy a decir que Erikson fue la inspiración de la PNL, Programación Neuro Lingüística, nació explorando por qué algunas personas puedan lograr el éxito, ser felices, en lo que hacen y otras no, es una forma de tomar como modelo esa gente  y ver que patrones las diferencian. 

¿Para qué  cuento esto? En estos días de cuarentena en donde pase por muchas etapas y todavía las estoy atravesando, apareció mucho el voluntariado, me anote en varias plataformas para escuchar y asistir a otros, en esta etapa, además se terminó de armar la Página ALGO MÁS QUE COACHING que presentamos con  mi amiga y socia Beatriz Brito, y así se generó en mí una serie de dudas, incluso se lo dije a mi amiga,  ¿cómo puedo estar con el otro?, ¿cómo podría escucharlo si yo misma no puedo enfocarme en ningún objetivo?,  hago malabares para que  mi cabeza este aquí y ahora, presente. 

Me pasa que quiero escribir algo para la página, que si bien sé que es algo que poco a poco va a crecer también es importante que les de información, y  un para qué elegirnos, confiar en nosotros,  le pregunte ¿qué puedo decir?, si yo misma no tengo energías…

Beatriz me dijo –Ale, este es un momento que nadie esperaba, no te fuerces que ya vas a poder.

Sé que de alguna manera lo que ella me dijo se lo decía también a ella misma.

 Entonces pensé la importancia que tiene la Escucha y más que nada, escuchar es todo un desafío.

Vinieron a mi mente una serie de preguntas.

Mi escucha

¿Cuándo estas con vos, que te decís?… ¿Escuchaste que te decís en esos momentos?

¿Qué te decís cuando te sentís en bajón?… ¿Y cuando te sentís en la cima?…

Yo creo que la escucha que tengo de  mi misma, es la primera escucha que me hace y me permite poder escuchar a otro, el ejercicio de apagar el cerebro, frenarlo para que no tome el protagonismo de pensar que todo lo que elabora es así, en realidad nada de lo que piensa es así, sino como lo interpreta según su historia, según sus creencia, según lo vivido.

El darme la oportunidad de pensar que no todo es tal cual como yo lo pienso, y abrir la posibilidad de ver las cosas de otra manera o desde otro lugar, me hace sentir libre, igual es un ejercicio, nada es tan simple como chasquear los dedos, y si me pongo a pensar más fino, a mí, me puede parecer simple hacerlo, ya que el que no tiene dedos no le es para nada simple, diría que es imposible. Y Seguramente este ve otra posibilidad que yo no veo.

Escuchar al otro

¿Cuando escucho, te escucho a vos o escucho mi propia historia?

¿Cuando escucho, prejuzgo y sopeso su reacción según lo que yo considero razonable y lógico?

¿Cuando escucho, escucho lo que  decís con tus palabras y tu cuerpo, o escucho tus palabras y las comparo con lo que yo haría?

¿Cuando escucho y opino sin expresarlo, mi cuerpo cómo reacciona?  Y cuando lo expreso me detengo a pensar el para qué lo hago? 

Tanto la PNL como el coaching ontológico me sirven para tener presente que siempre puedo ir en busca de mis recursos cuando veo, cuando escucho y cuando siento que todo es según la interpretación que le dé yo a las circunstancias que me rodean.

¿Veo caos o una oportunidad? ¿Que quiero ver?

Estas dos interpretaciones que tienen coincidencias  existen ¿para qué?  tener presente que siempre, vos sos el protagonista de tu historia, siempre elegís vos como queres vivir cada momento hasta el más duro.  

Te hago otra pregunta porque después de todo… ¿cuál es ese momento tan duro? ¿Quien decide?

Siempre está la posibilidad de escuchar, de ser escuchado,  el poder ver que las situaciones nos atraviesan, poder decir: no puedo, permitirte pedir ayuda.

Todo eso forma parte de la Escucha propia y hacia el otro.  

¿Qué quieres decirte?… ¿Qué  quieres que el otro escuche?… ¿Para qué?

Escucharte implica hacer un chequeo del cuerpo, de cada parte de él, sentir la respiración como ingresa y ha donde llega.

Implica escuchar tu voz, si esta voz es lo suficientemente alta o baja, lenta o veloz, si es dulce o amarga.

Escucharte es elegir que quieres brindar…  como brindarlo, cuanto y de qué manera.

Escucharte es diseñar lo que necesitas de ti a cada momento.

¿Que es lo que quieres escuchar de ti?,  ¿Que te decís?, ¿Lo que te decís, te sirve para lograr tus objetivos?

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